En plena vía céntrica de Cartago un indigente toma su baño del día utilizando el excremento de un caballo de arrastre o carretilla (zorra) de las que circulan a diario y en gran cantidad por las calles de la ciudad.
Aunque este habitante de la calle estaba dedicado a su labor de aseo personal, los transeúntes y conductores de vehículos observaban la escena atónitos. Obviamente ninguno se quedó para ver el final por temor a recibir parte del baño original del indigente.
Desde hace varios meses para acá es normal ver en Cartago una cantidad de personas como estas y pese a los intentos de la Administración municipal a través de la Secretaria de Gobierno de brindarles alguna atención e intentar devolverlos a sus lugares de origen el incremento es notorio en la Villa de Robledo.